La fiscalía de Estados Unidos ha rechazado un intento clave de la defensa de Roman Storm, cofundador de Tornado Cash, para desestimar los cargos restantes en su contra.
El Departamento de Justicia (DOJ) argumentó que un precedente legal relacionado con derechos de autor, invocado por Roman Storm, no es aplicable al caso de lavado de dinero y violación de sanciones que enfrenta.
El caso Cox Communications v. Sony Music Entertainment no aplica
Los abogados de Roman Storm habían propuesto utilizar el fallo del caso Cox Communications, Inc. v. Sony Music Entertainment, decidido por la Corte Suprema en 2026, como base para argumentar la falta de intención criminal de Storm. La defensa buscaba demostrar que, al igual que en el caso de derechos de autor, Storm no tenía la intención de que su código fuera utilizado para fines ilícitos.
Sin embargo, Jay Clayton, fiscal de EE. UU. para el Distrito Sur de Nueva York, presentó un escrito argumentando que esta comparación es improcedente e irrelevante. Según Clayton, la conducta atribuida a Storm en el caso Tornado Cash, que involucra presunto lavado de dinero y evasión de sanciones, no tiene ninguna similitud con la disputa de derechos de autor en el caso Cox. El fiscal enfatizó que el caso Cox trataba sobre responsabilidad civil por infracción de derechos de autor, mientras que el caso contra Storm se centra en delitos financieros graves.
Clayton calificó el intento de la defensa de usar este precedente como un «maquillaje de escaparate en el mejor de los casos y una distracción descarada en el peor», subrayando que no hay pruebas de que Storm implementara controles efectivos contra el lavado de dinero.
Un veredicto parcial y la posibilidad de un nuevo juicio para Roman Storm
Este caso, seguido de cerca por la comunidad cripto, podría sentar un precedente sobre la responsabilidad de los desarrolladores de software de código abierto. En agosto del año pasado, un jurado condenó a Roman Storm por conspiración para operar un negocio de transmisión de dinero sin licencia. No obstante, el jurado no pudo alcanzar un consenso sobre los cargos de conspiración para cometer lavado de dinero y conspiración para violar sanciones.
La falta de acuerdo en estos dos cargos ha permitido a la fiscalía buscar un nuevo juicio, una posibilidad que ahora parece más firme tras el rechazo de la defensa de Storm. La fiscalía ha solicitado a un juez federal que considere un nuevo juicio, y se espera que ambas partes se reúnan para discutir los próximos pasos.
Implicaciones para el futuro de los desarrolladores de código abierto
Tornado Cash es un servicio de mezcla de criptomonedas diseñado para mejorar la privacidad en las transacciones de blockchain, dificultando el rastreo de los fondos. Mientras algunos lo ven como una herramienta legítima de privacidad, las autoridades lo consideran un facilitador de actividades ilícitas si no existen controles adecuados.
El juicio de Storm plantea una pregunta fundamental: ¿hasta qué punto un desarrollador puede considerarse penalmente responsable por el uso que terceros hacen de su código? Storm defiende públicamente que está siendo perseguido por «escribir código de fuente abierta» y que él no controló el protocolo ni las transacciones cuestionadas.
La situación se desarrolla en un contexto de cambios en el Departamento de Justicia de EE. UU., con la reciente designación de Todd Blanche como jefe interino del DOJ. Blanche había expresado previamente críticas a la «regulación mediante procesamiento». Sin embargo, la respuesta formal de la fiscalía en este caso sugiere que, al menos por ahora, la postura del DOJ se mantiene firme en la búsqueda de condenas por los cargos pendientes.
Este caso es crucial para entender la futura regulación de las herramientas de privacidad en el ecosistema cripto y la responsabilidad legal de los desarrolladores de software descentralizado.
